Ivonne Sotelo nació en la Ciudad de México y creció en Canton, Georgia. Tras graduarse en la universidad, Ivonne supo que quería dedicarse profesionalmente a ayudar a otras personas en los momentos difíciles de sus vidas.
Ivonne se licenció en Estudios Interdisciplinarios, con especialización en teología, ciencias políticas y comunicación. Cada una de estas disciplinas contribuyó a definir su trayectoria profesional, combinando el pensamiento crítico, la defensa de causas y unas sólidas habilidades comunicativas.
Mientras estudiaba, participó activamente en el programa de teología y colaboró con organizaciones sin ánimo de lucro que apoyaban a la comunidad inmigrante local. Ivonne impartió clases de inglés, ayudó en la preparación para el GED y viajó a estados vecinos para dirigir seminarios de teología. Apoyar a las familias inmigrantes fue especialmente significativo para ella, ya que veía reflejadas sus propias raíces en las personas a las que atendía y se enorgullecía de ayudarles a alcanzar sus metas.
Ivonne se sintió atraída por el derecho de daños personales tras ser testigo de una negligencia médica en su propia familia a una edad temprana. Esa experiencia le inculcó un profundo deseo de ayudar a otras personas afectadas por la negligencia de terceros. Lo que más le satisface de esta área del derecho es ayudar a devolver la dignidad y la paz a la vida de sus clientes.
Lo que más le gusta a Ivonne de su trabajo como asistente jurídica es ser testigo de la transformación que experimenta un cliente a lo largo del proceso de reclamación por daños personales. «Es increíblemente conmovedor ver cómo alguien pasa de sentirse destrozado y sin esperanza al inicio del proceso a conseguir justicia y cerrar un capítulo difícil de su vida», afirma.
Fuera del trabajo, Ivonne vive en Ball Ground, Georgia, donde disfruta del equilibrio entre la vida de un pueblo pequeño y el trabajo en una oficina del área metropolitana de Atlanta. Participa activamente en su iglesia, colabora como voluntaria en eventos comunitarios y apoya la participación de sus hijos en actividades deportivas. También le gusta pasar su tiempo libre yendo al parque con sus dos hijos, relajándose en el jardín delantero con los vecinos mientras los niños juegan, leyendo, bailando y jugando con el perro de la familia, un bichapoo llamado Buddy.