Sonia Dorleus nació en Brooklyn, Nueva York, y se mudó a Georgia justo antes de cumplir los siete años, cambiando la vida urbana por un clima más cálido. Durante su infancia, Sonia se dedicó intensamente al deporte, practicando voleibol, atletismo y fútbol americano femenino. Estas experiencias le enseñaron la importancia del trabajo duro, la disciplina, el compromiso y el esfuerzo máximo en todo lo que hace, valores que siguen guiándola tanto en lo personal como en lo profesional.
Sonia obtuvo su licenciatura en Justicia Penal con una especialización secundaria en Psicología en la Universidad Estatal de Kennesaw. Durante la universidad, jugó al rugby femenino, una experiencia que reforzó su mentalidad de «yo puedo» y «nunca rendirse». Lleva esas lecciones consigo cada día, aplicando la resiliencia y el trabajo en equipo aprendidos a través del deporte a su trabajo como asistente jurídica.
Sonia eligió una carrera en el ámbito jurídico porque siente un deseo genuino de ayudar a las personas que sienten que no tienen a quién recurrir.
Como asistente jurídica, se enorgullece de ser una presencia constante y compasiva para los clientes, ofreciéndoles consuelo, ánimo y un apoyo fiable a lo largo de todo el proceso legal. Cree que el papel de un asistente jurídico es tanto de liderazgo como de servicio, guiado por la filosofía del liderazgo de servicio: dejar claros los objetivos y hacer lo que sea necesario para ayudar a los demás a tener éxito.
Fuera del trabajo, a Sonia le gusta hacer voluntariado en iglesias y bancos de alimentos para ayudar a alimentar a las personas sin hogar, jugar al voleibol, hacer excursiones por la naturaleza y asistir a festivales por toda el área metropolitana de Atlanta con sus amigos. Además, es una gran amante de los perros y disfruta pasando tiempo con ellos siempre que puede.